Retraso menstrual ¿Cuándo realizar un test de embarazo?

¡Se enciende una luz de alerta en nuestras vidas! Ante la evidencia del retraso menstrual solemos quedar paralizadas y miles de interrogantes se agolpan en nuestra imaginación hasta confirmar la presencia, o no, de un embarazo que ha comenzado a gestarse. Pero a todas nos inquieta, en primer lugar, la misma duda: ¿Cuándo es el momento oportuno para realizar un test de embarazo sin que nos desilusionemos por anticipado con un falso negativo? Te daremos algunas respuestas posibles para que no caigas en ese maremágnum de incertidumbres que hacen sucumbir hasta a la más templada de nervios.

Lo primero que debes analizar es tu propio ciclo menstrual. Si suele ser regular, todo resulta más sencillo ya que el cálculo de los días de fertilidad y la posible fecundación pueden ser determinados con mayor exactitud. Si eres irregular, las cosas se tornan un poco más complicadas aunque no imposibles si recuerdas la fecha del comienzo de la última vez que te ha bajado y, aproximadamente, los días en los que has tenido relaciones sexuales con posibilidad de concebir.

¿Hay relación  directa entre la falta de menstruación y el resultado del test de embarazo? En verdad, el hecho de que no te baje es síntoma posible de un embarazo en curso aunque no excluyente. Pero en realidad las pruebas funcionan todas, ya sea las de sangre o las de orina, detectando la presencia o ausencia de la hormona Gonadotrofina Coriónica Humana (HCG), la cual es producida por el embrión a partir del mismo momento en que se implanta en el útero.

El hecho de que, en general, los médicos recomienden que la prueba se realice después de este signo, es decir, la falta de menstruación, es porque suele coincidir con el momento en que el nivel de esta hormona tiene ya concentración suficiente como para ser detectada.

Tomamos como ejemplo un ciclo normal de 28 días. La mayoría de las mujeres que tienen este período, ovulan más o menos 14 días después de haber comenzado a menstruar y 14 antes de la próxima menstruación. Puesto que la vida útil del óvulo es de 24 hs. debe ser fecundado –días más días menos-   aproximadamente en la mitad del ciclo, de lo contrario no habrá embarazo.

Cuando se unen óvulo y espermatozoide, el cigoto “viaja” desde las trompas hacia el útero durante 6 a 12 días. En este breve lapso de tiempo, ya tenemos un embrión que desarrolla un grupo de células que serán la futura placenta, el trofoblasto. Este es el que produce la HCG  en el mismo momento en que el embrión se implanta en la pared del útero.

Así que, volvamos a las cuentas. Si estás embarazada la HCG comenzará a ser producida entre los 6  o 12 días después de la fecundación, esto significa casi una semana de diferencia entre una y otra posibilidad.  Y aquí está la explicación de por qué es imposible que un test de embarazo pueda darte un resultado cierto si lo haces pocos días después de haber tenido una relación sexual en la que sospechas que has podido concebir. En efecto, si el embrión no se ha implantado todavía o si este no ha tenido tiempo de producir la HCG… la prueba no hará milagros.  

Y, puesto que desde el instante en que el embrión inicia la producción de HCG es necesario que transcurran algunos días para que alcance la concentración en sangre suficiente y pueda ser detectada por los tests más sensibles, esto solo se conseguirá uno o dos días antes de la fecha en que esperabas menstruar.

Otra cosa importante a tener en cuenta es que existen solo dos tipos de pruebas de embarazo en las que puedes confiar, las cuales te hemos ido nombrando en este artículo: la prueba de HCG en sangre, que se realizan en laboratorios y las de orina, que puedes comprar en las farmacias. Las primeras pueden detectar la hormona del embarazo con concentraciones  hasta 20 veces más pequeñas que las de orina, por lo que pueden registrar un resultado positivo unos días antes.

A pesar de esto, las pruebas de embarazo que compras en las farmacias son mucho más fáciles de hacer, no necesitan del trámite a través del seguro social y, por lo tanto, su realización es absolutamente privada; obtienes el resultado casi instantáneamente y, dependiendo de la marca que adquieras, también puede detectar un resultado positivo con concentraciones bajas de HCG; ante un resultado negativo, tienes la opción de repetirla sin otro inconveniente que hacer el gasto de comprar una nueva, pues el costo tampoco es tan alto. Todas estas ventajas hacen que, en general, la mayoría de las mujeres opten por esta segunda alternativa.

Los motivos por los que una prueba de embarazo pueda resultar falsa cuando dio positivo son muy raros. En cambio, un falso negativo es más común, especialmente si la haces antes del retraso menstrual. En estos caso el test de embarazo no puede detectar el nivel tan bajo de HCG.

A partir del primer día de que no has menstruado, tienes muy altas probabilidades de que el resultado del análisis que realices sea 99% certero en el caso de que sea en sangre. Si realizas uno de orina, puedes esperar unos 5 días más por si has errado en el cálculo de tu ciclo. No obstante, si ha dado un resultado negativo y comienzas a notar síntomas de embarazo, tienes la opción de repetir la prueba ya que, recuerda, todo es cuestión de que la HCG haya llegado a un grado de concentración detectable.

Recuerda que, a pesar de que hay mucho en la tradición -e inclusive en internet- circulando sobre pruebas caseras para descubrir si estás embarazada o no, tales como la lejía, Coca cola, pasta dental, vinagre, etc. ninguno de ellos es confiable porque carecen de toda base científica. Solo las que detectan la HCG son las que te dilucidarán esta incertidumbre que puede cambiar tu vida.

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